buen divorcio

Objetivo: conseguir un divorcio con un buen final

La primera de las recomendaciones que se le debería hacer a quienes se van a divorciar es que, mantener una buena relación durante el proceso de divorcio o separación beneficiará a ambos después, y especialmente a los hijos en común, minimizando así los daños de la ruptura.

Gestionar un divorcio o separación es una de las situaciones que más dificultades, más dolor y más estrés pueden ocasionar a las personas, por eso es importante estar rodeado de gente que ofrezca buenos consejos y evitar los mensajes tóxicos en contra de la otra parte porque esto solamente provocará enfrentamientos, falta de entendimiento y crispación en la relación, una relación que obligatoriamente deberá continuar durante años si la pareja tiene hijos pequeños en común.

No podemos obviar que en la naturaleza de algunas personas heridas está herir y que cuando uno se siente traicionado puede actuar de manera totalmente irracional sin medir las consecuencias de sus actos.

Cuando sobreviene una ruptura, los progenitores deberían priorizar siempre el beneficio de sus hijos actuando con total y absoluta honestidad, dejando al margen los intereses personales para centrase en el bienestar y beneficio de los hijos porque ello les ayudará a tener una ruptura consciente y consecuente.

La clave está en poder separarse rescatando lo que les unió en el pasado, recordando todo lo que tenían en común, lo que compartían, y el amor que compartieron en el pasado y que no necesariamente ha de convertirse en odio con la ruptura.

Así pues, debería procederse minimizando todo lo posible los daños, tanto los propios como a terceros (hijos, familiares de los progenitores, amigos en común, etc.), y estableciendo nuevos acuerdos y estructuras relacionales para que la nueva situación pos-ruptura sea lo más fácil y llevadera posible para todos.

Por todo ello, los abogados de familia, especialmente los que amamos esta profesión, tenemos la obligación de cuidar mucho el proceso de divorcio o separación, actuando con honestidad y no creando falsas expectativas en los clientes. Desgraciadamente es habitual encontrar compañeros que aconsejan a sus clientes auténticas barbaridades sin valorar las consecuencias que estos consejos conllevarán en la futura relación entre las partes y con los hijos, algo que puede marcarles a todos de por vida.

Un divorcio bien gestionado ni dividirá el amor de los hijos ni los marcará de por vida en negativo, más bien será todo lo contrario, les ayudará a crecer y desarrollarse con absoluta normalidad viviendo una buena relación con ambos progenitores.

By Cristina Navarro

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